El Fondo Huruma es el primer proyecto liderado por COFIDES en el marco de las facilidades de blending de la UE ( a través de la facilidad temática AgriFi). El proyecto consiste en la constitución de un Fondo de Inversión de Impacto para mejorar el acceso a financiación en zonas rurales y la oferta financiera a agricultores pequeños o excluidos en Latinoamérica, Caribe, África Subsahariana y Asia. Además, para mejorar el impacto del Fondo, se creará una Facilidad de Asistencia Técnica (TAF) para proporcionar servicios de consultoría o formación en materias relacionadas con la agricultura y contribuir a la mejora de las entidades en las que el fondo invierta para que amplíen su impacto en la población rural excluida.

El asesor de inversiones del Fondo es la sociedad española GAWA Capital, líder en España en inversión de impacto. Su objetivo es atraer una inversión total de 100 millones de euros, con un tramo de primeras pérdidas de 10 millones de euros aportados por la Unión Europea, un tramo de capital senior de 70 millones de euros, (en el que COFIDES invertirá un millón de euros y el resto procederá de inversores privados) y una participación de 20 millones de euros por parte de FONPRODE. La TAF contará con unos fondos aproximados de hasta 10 millones de euros que procederán de la UE y de otros inversores privados (entre otros, los propios inversores del Fondo o el mismo Fondo). La UE aportará adicionalmente 0,8 millones de euros que se destinarán a cubrir los gastos de comunicación, evaluación y auditoria.

Los objetivos de inversión del Fondo serán, por un lado, intermediarios financieros (como bancos o instituciones financieras o microfinancieras) que promuevan la inclusión financiera de los agricultores y de micro, pequeñas y medianas empresas del sector agrícola. Estos supondrán un 70% de su cartera como mínimo. Asimismo, también se dirigirá a organizaciones relacionadas con la agricultura como cooperativas o pequeñas y medianas organizaciones empresariales participantes en la cadena de valor del sector agrícola, centrándose en aquellas con mejores perspectivas de desarrollo y riesgo. Estas supondrán un 30% de su cartera como máximo.

Las aportaciones de la UE han sido aprobadas por el Comité (Board) del marco de blending. Se estima que su formalización tendrá lugar a principios de 2019