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Marjeta Jager, Directora General Adjunta de la Dirección General de Asociaciones Internacionales de la Unión Europea (UE).

¿Cuál es el valor añadido del apoyo de la UE a proyectos de cooperación al desarrollo a través de los instrumentos de financiación combinada?

Especialmente en este período marcado por la COVID, los países socios de la UE necesitan acceder a financiación desde muchas fuentes. El blending o financiación combinada de la UE conecta la cooperación para el desarrollo tanto con las fuentes públicas y privadas de inversión como con las oportunidades de inversión en los países socios. Canaliza la financiación adicional a sectores de la economía que son importantes para alcanzar las prioridades de los países socios y los propios objetivos de políticas de la UE. Asimismo, ayuda a los países socios a acceder a la financiación para impulsar servicios e infraestructuras públicas; da a los inversores acceso a nuevos mercados en los que podrían no haber invertido anteriormente; y aumenta la repercusión de la cooperación para el desarrollo de la UE.

El blending es una herramienta flexible. A través de la financiación combinada, la UE utiliza la cooperación para el desarrollo en diferentes ocasiones para potenciar los volúmenes de inversión, subsidiar los tipos de interés para los prestatarios, ofrecer capital riesgo y garantías financieras, respaldar la calidad de los proyectos de inversión de los países socios y mejorar el clima para la inversión.

“Un buen ejemplo de blending es el Fondo Huruma, el primer proyecto gestionado por COFIDES bajo el mecanismo de financiación combinada de la UE. Al cubrir riesgo del sector privado, da apoyo a agricultores, organizaciones de pequeños productores y empresas que históricamente han tenido dificultades para acceder a financiación”

Además, la financiación combinada funciona. Desde que la UE inició las operaciones en 2007, la UE ha concedido fondos no reembolsables por valor de más de 8.000 millones de euros, que han movilizado alrededor de 70.000 millones de euros en préstamos de instituciones financieras y bancos regionales de desarrollo para fomentar medidas de reducción de la pobreza y crecimiento sostenible. Estos préstamos, a su vez, han generado inversiones por un valor total de más de 115.000 millones de euros.

Un buen ejemplo es el Fondo Huruma, el primer proyecto gestionado por COFIDES bajo el mecanismo de financiación combinada de la UE. Al cubrir el riesgo del sector privado, el fondo actúa en países socios para dar apoyo a agricultores, organizaciones de pequeños productores y empresas que históricamente han tenido dificultades para acceder a financiación, con el objetivo de contribuir a mejorar la productividad y calidad, y escalar en la cadena de valor agrícola.

¿Qué oportunidades puede generar en el sector privado, tanto a escala europea como local?

La financiación combinada de la UE puede aumentar las oportunidades para el sector privado europeo en diferentes niveles y de diversas formas relevantes. Ayuda a vincular oportunidades de inversión en países socios con posibles fuentes de inversión pública y privada. Contribuye a desarrollar carteras de proyectos de alta calidad que los posibles inversores puedan evaluar rápidamente. Reduce el riesgo de inversión a través de capital riesgo y las garantías financieras. También promueve el contacto y el diálogo entre inversores y países socios. Por ejemplo, la UE respalda el Diálogo Público-Privado con empresas europeas y africanas para contribuir a mejorar el clima para la inversión, al promover las reformas gubernamentales para atraer más inversiones. La financiación combinada de la UE también ofrece acceso a financiación al sector privado de los países socios (incluidas pequeñas empresas y start-ups). Facilita el acceso a educación y competencias de calidad; promueve el trabajo decente y aumenta la financiación innovadora. Todo esto tiene un efecto dominó positivo para las empresas europeas.

En la actual pandemia de la COVID-19, la UE da prioridad a las inversiones a través de financiación combinada para ayudar a los países de todo el mundo a «reconstruirse mejor». Incluye la promoción de la transición verde y de la transformación digital, que son prioridades centrales de la política de desarrollo de la UE. En concreto, en África la UE respalda una mayor integración económica y la promoción del comercio entre regiones y en el continente en su conjunto a través de los Acuerdos de Asociación Económica y al Área Continental Africana de Libre Comercio. Damos una calurosa bienvenida a la implicación del sector privado en todos estos ámbitos.

La pandemia está afectando a la economía de la práctica totalidad de los países del mundo. ¿Qué medidas está tomando la Unión Europea para evitar que se incrementen las desigualdades ya existentes entre los países? ¿Qué estrategia ha desarrollado al respecto y cómo afronta el reto de coordinar a todos sus Estados miembro en este ámbito?

La reducción de las desigualdades es principalmente un objetivo, no una medida única que se pueda aplicar o recomendar fácilmente. Las carencias estructurales de nuestras sociedades (ya sean por desajuste de competencias, falta de acceso a la educación de calidad, servicios sanitarios y sociales o falta de oportunidades laborales) contribuyen a este reto de múltiples caras, agravado aún más si cabe por la COVID-19. No obstante, la pandemia ha vuelto a resaltar la importancia del desarrollo humano, ya que la resiliencia de las sociedades al virus está fuertemente ligada a la capacidad de sus sistemas sanitarios y educativos y a la cobertura de la protección social.

Por tanto, la UE adopta un enfoque multidimensional para reducir las desigualdades en el que da prioridad al apoyo a los países socios para que aborden los motores y dinámicas de las desigualdades en múltiples áreas políticas. Promovemos políticas para fomentar una recuperación tras la pandemia que sea sostenible, inclusiva, verde y justa, incluidas políticas fiscales y regulaciones del mercado de trabajo progresivas, pero también aumentando la inversión en educación a todos los niveles.

Para alcanzar este objetivo, bajo el Instrumento de Vecindad, Desarrollo y Cooperación Internacional (IVDCI) — «Europa Global» para el próximo marco financiero plurianual (2021-2027), que contará con un presupuesto total de 79.500 millones de euros, luchamos para que como mínimo un 20% de la financiación total se destine al desarrollo humano y aumentar la financiación destinada a la educación de un 7% a un 10%.

“La estrategia de recuperación europea —NextGenerationEU— atestigua el nuevo espíritu de solidaridad entre los Estados miembros de la UE, comprometidos con este plan de recuperación sin precedentes para que nuestras sociedades resurjan aún más fuertes de la crisis”

Para reforzar su efecto, la UE también está integrando la reducción de las desigualdades en todas sus áreas de operación e intervención y estamos trabajando para integrar sistemáticamente en todos nuestros programas el análisis del nivel de desigualdad en los ingresos de nuestros países socios. Además, tenemos que reorientar el diálogo sobre políticas con los países socios al plantear los problemas de desigualdad y dar prioridad a intervenciones en áreas de políticas que puedan propiciar una reducción de las desigualdades (por ejemplo, en educación, sanidad y protección social). Para reforzar aún más nuestro compromiso con la elaboración de políticas con base empírica, se dará apoyo a los países socios para que refuercen la recopilación de datos con el fin de aumentar el conocimiento sobre la desigualdad.

La pandemia ha vuelto a dejar patente que somos más efectivos si abordamos los grandes retos entre todos. Entre las muchas medidas extraordinarias adoptadas en la UE, el lanzamiento de la estrategia de recuperación europea —NextGenerationEU— atestigua el nuevo espíritu de solidaridad entre los Estados miembros de la UE, comprometidos con este plan de recuperación sin precedentes para que nuestras sociedades resurjan aún más fuertes de la crisis.

En línea con este enfoque de trabajo conjunto, las Delegaciones de la UE de todo el mundo están desarrollando iniciativas «Team Europe» en estrecha colaboración con los Estados miembros de la UE, entre las cuales, se incluyen iniciativas que se dirigen directa e indirectamente a reducir las desigualdades relacionadas con el desarrollo humano y otros aspectos.

¿Qué mecanismos contempla el Plan de Inversiones en el Exterior para reforzar la cooperación al desarrollo de la Unión Europea y aumentar su impacto en los países socios, en especial en su sector privado?

El Plan Europeo de Inversiones Exteriores promueve la inversión privada en los países socios de la UE de tres formas. En primer lugar: la financiación. El actual Fondo Europeo de Desarrollo Sostenible (FEDS) ofrece garantías y financiación combinada para proyectos de inversión concretos a través de instituciones financieras como COFIDES. De 2017 a 2020, contribuimos con 5.400 millones de euros a más de 180 proyectos de blending y 15 garantías en los países de África Subsahariana y de la Vecindad europea. En segundo lugar: el clima de inversión. Colaboramos con los gobiernos y el sector privado para mejorar la forma de hacer negocios en los países socios. En tercer lugar: la experiencia. Encargamos a expertos que diseñen proyectos de inversión y que contribuyan a las reformas del clima para la inversión. Es esencial una coordinación estrecha entre las delegaciones de la UE, gobiernos, la comunidad empresarial e instituciones financieras asociadas como COFIDES para el éxito del FESD.

¿Cuál es la nueva estrategia que se ha perfilado para el período 2021-2027?

A partir del éxito del FESD, la UE ha decidido aumentar considerablemente su capacidad financiera como parte de su nuevo instrumento financiero de cooperación externa para el período 2021-2028 denominado «Europa Global». Como componente importante de este instrumento, se propuso un nuevo Fondo Europeo de Desarrollo Sostenible+ (FEDS+) que cubriría a todos los países socios de la UE y no solo a África Subsahariana y los países de la Vecindad, como hacía el FEDS original. El FEDS+ utilizará diferentes estructuras de apoyo adaptadas a las necesidades concretas, que incluirán financiación combinada y garantías presupuestarias, con apoyo de asistencia técnica. El FEDS+ contará con una Garantía de Acción Exterior, con un mayor volumen de hasta 60.000 millones de euros. Las garantías canalizadas a través del FEDS+ cubrirán todo el espectro que va desde el sector privado a las operaciones soberanas, incluyendo operaciones comerciales y no comerciales subsoberanas.

“El Fondo Europeo de Desarrollo Sostenible+ ofrece un mecanismo financiero global exhaustivo para ayudar a los países socios para que la recuperación de la pandemia sea verde, digital, justa y resiliente, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Acuerdo del Clima de París”

El FEDS+ ofrece a la UE un mecanismo financiero global exhaustivo para ayudar a los países socios en su recuperación de la pandemia, fomentando que dicha recuperación sea verde, digital, justa y resiliente, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París.

El cambio climático es uno de los mayores desafíos al que nos enfrentamos y frente al cual la UE y sus Estados miembros están absolutamente comprometidos. ¿Qué estrategia y acciones se están desarrollando por la UE para facilitar la transición a una economía baja en carbono también en nuestros países socios?

La UE es la principal defensora de la acción mundial contra el cambio climático y sigue estando muy comprometida con la consecución de los objetivos del Acuerdo de París. Fieles a este compromiso, la UE y sus Estados miembros son los principales proveedores mundiales de la financiación contra el cambio climático para los países en desarrollo y han comprometido alrededor de 22.000 millones de euros en 2019, con lo que duplicaron con creces su contribución desde 2013.

La futura acción externa de la UE para el período 2021-2027 ofrece una oportunidad única para seguir potenciando nuestro compromiso con los países socios con el fin de avanzar colectivamente hacia la neutralidad climática. El Instrumento de Vecindad, Desarrollo y Cooperación Internacional (IVDCI), con su objetivo de gasto climático del 30%, ofrecerá los recursos necesarios y nuestro trabajo se centrará en las siguientes cuatro líneas de acción.

La primera será la plena integración de las consideraciones climáticas en las políticas, estrategias, proyectos e inversiones de los países socios que cuenten con financiación europea. La segunda será asistir a nuestros socios en la puesta en práctica de sus compromisos en relación al Acuerdo de París sobre el cambio climático. El tercero se dedicará a mejorar las capacidades de los socios para adaptarse al cambio climático y gestionar los riesgos relacionados con las catástrofes. Esto implicará apoyarlos en la preparación de estrategias nacionales de reducción de riesgos de catástrofes naturales; en mejorar el análisis, recopilación y gestión de datos; y en movilizar las inversiones correspondientes. Por último, queremos promover políticas económicas respetuosas con el clima. Seguir este rumbo de trabajo implicará revisar ayudas nocivas para el medio ambiente, el diseño de incentivos económicos para la acción a favor del clima y la movilización de capital privado.

Dado que África parece ser una de las prioridades principales y que la UE tiene vocación de seguir siendo un actor global, ¿cuál es el lugar que otorga a otras regiones de cooperación externa, como América Latina, teniendo en cuenta que esta región está sufriendo especialmente los efectos de la pandemia?

Desde hace algún tiempo, factores como la globalización y la digitalización, entre otros, han convertido el mundo en una aldea global, donde todos estamos interconectados y nos afectan los mismos desafíos. Por tanto, para poder afrontar dichos retos de forma más eficaz, tenemos que estar unidos: respuestas globales para problemas mundiales. Por eso la Unión Europea, como actor mundial, muestra su compromiso atento con el multilateralismo, no solo en teoría sino, sobre todo, en la práctica.

Cabe destacar que la UE es la principal donante de la iniciativa COVAX de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que busca garantizar el acceso global a la vacuna para la COVID-19 para aquellos países que no se la pueden permitir. Cuatro países de América Latina ya han recibido vacunas contra la COVID-19 a través de COVAX y esta lista irá aumentando en las próximas semanas y meses. Esto demuestra, a través de hechos y no solo palabras, el compromiso sólido y sincero de la UE con el multilateralismo y con nuestros países socios.

Por desgracia, América Latina y el Caribe se enfrentan a la peor recesión de la que se tiene constancia y la pandemia ha agravado las dificultades estructurales que ya existían, como las desigualdades sociales, el empleo informal o la inseguridad. La UE reconoce estas limitaciones enormes que sufren nuestros países socios a la hora de recuperarse de la crisis actual y, por ese motivo, seguiremos dando apoyo a América Latina y al Caribe en su esfuerzo por «reconstruirse mejor», avanzar en la recuperación basada en la transición verde, la transformación digital y la economía sostenible.

“El Team Europe ya ha movilizado millones de euros a través de diversos fondos para financiar la recuperación global y conseguir un impacto aún mayor en la región de América Latina y el Caribe”

Algunos de los objetivos compartidos tienen que ver con el clima, como la protección de la selva amazónica, avanzar en la Agenda 2030 y el Acuerdo de París, y promover la resiliencia climática y económica, en especial en el caso de los estados insulares vulnerables del Caribe. Otros están ligados a la democracia y la economía, como el compromiso con sociedades democráticas, abiertas e inclusivas y la transición hacia una economía sostenible y diversificada que respalde el empleo y el crecimiento mediante un apoyo dirigido, como por ejemplo a través del potencial de las pymes.

Para impulsar aún más esta ambiciosa agenda multilateral, la UE cuenta con el apoyo de diferentes actores europeos, como los Estados miembros, el Banco Europeo de Inversiones y las Instituciones Europeas de Financiación del Desarrollo, incluida COFIDES. Todas estas partes interesadas suman fuerzas y promueven alianzas e iniciativas, como la célebre Team Europe, que ya ha movilizado millones de euros a través de diversos fondos para financiar la recuperación global y conseguir un impacto aún mayor en la región de América Latina y el Caribe.

*Esta publicación forma parte de la Memoria de Actividad y Sostenibilidad 2020 de COFIDES.