(Carta dirigida a los empleados de COFIDES)

José Luis Curbelo, Presidente y CEO de COFIDES.

Madrid, 2 abril de 2020.

Os escribo estas líneas con el propósito de daros las gracias por vuestro esfuerzo y colaboración en estos momentos difíciles que nos está tocando vivir. Entre todos estamos logrando que la actividad de COFIDES mantenga su pulso. Soy consciente de que, además, algunos estáis atravesando momentos duros, por lo que valoro aún más vuestro compromiso con la Compañía y con los lazos invisibles que nos unen. Unos lazos de solidaridad y cooperación que transcienden las relaciones institucionales.

Los meses venideros nos seguirán demandando un gran esfuerzo, por lo que debemos permanecer unidos y con el ánimo de salir reforzados de esta experiencia. Estamos trabajando en la medida de lo posible previendo las necesidades que puedan tener nuestros clientes, con el fin de dar respuesta a sus demandas y poniéndolos siempre en el centro de nuestra actividad.

Ello será, si cabe, más importante en el futuro. Algunos de nuestros clientes necesitarán reestructurar sus operaciones o buscarán nuestro apoyo para reorientar sus estrategias de internacionalización en un mundo que va a cambiar, probablemente hacia horizontes desconocidos o sólo parcialmente explorados.  Y es también muy probable que los países menos desarrollados demanden soluciones financieras creativas para enfrentarse a los efectos ampliados y posiblemente devastadores de la crisis global en sus economías. Ante estos retos, estoy convencido de que el equipo de COFIDES sabrá no sólo ser receptivo a las inquietudes, sino que será capaz de aportar sugerencias imaginativas, técnicamente sólidas, personalizadas y eficientes.

Aquella previsión a la que hacía referencia líneas arriba nos ha ayudado mucho en la gestión de esta crisis, en la que el teletrabajo se ha convertido en algo imprescindible. Felicito a quienes defendieron y pusieron en marcha una experiencia piloto que se va a convertir en la “normalidad del futuro”. Un logro que en ningún caso hubiera sido posible sin el impulso de muchos y sin la labor paciente y profesional de todos aquellos que la hacen posible día a día.

Es el momento de estar más unidos que nunca y de que perviva la amabilidad y la generosidad que os caracteriza. Es también el momento de dar cada uno de nosotros lo mejor de nosotros mismos. Cualquier idea, aportación o reflexión que nos ayude en nuestra misión y nuestras circunstancias es bienvenida; y desde la dirección, de veras, intentaremos analizarla y, en la medida de lo posible, hacerla viable.

Por favor, cuidaos mucho y cuidad a los vuestros.

Confío en vernos pronto personalmente.